Un lugar donde pensar

Un lugar donde pensar
La habitación de van Gogh (Vincent van Gogh)

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6/10/10

Insignificantes

¿Mi mundo o vuestro mundo?
que más dará todo eso,
perfecto o imperfecto,
como un grano de arena en medio de una playa,
¡insignificante!

Mi pulgar en la mesa o la mesa en mi pulgar,
el sonido que retumba o el retumbar que suena,
el sueño que se escapa o el escapar en sueños,
las inusiones que me abundan o las abundantes ilusiones.

¿Soy yo el que pone las cosas en su lugar,
o son las cosas las que me ponen a mi?
eso no importa ahora mismo,
lo que importa es que todos somos:
¡insignificantes!

Nos sentimos encarnados en un ser extraño,
¿quienes somos y a donde vamos?
pregunta tras pregunta no solucionamos el problema,
solo esquivamos y olvidamos
porque no queremos darnos cuenta de que somos:
¡insignificantes!

Crepúsculo

Un mañana cualquiera de un día cualquiera, de cualquier año posible:
De vuelta a la vida me sentí sobrecogido, como si todo lo anterior hubiese sido una mera ilusión, un fantasma, un sin sentido; el velo de maya que tantas veces me había creído destapar era, ahora, una extensión de esa manta exorbitante que me cubría por completo. Me sentía cansado, fatigado, sin ganas de seguir adelante; ya nada tenía sentido aunque todos veían ese sentido.
Desventurado de la vida seguía paseando por un pequeño sendero aunque un poco escarmentado, pero estando inmerso en mis pensamientos se me plantó delante un niño de unos cinco años, aunque no parecía de tal edad por su mirada perspicaz, éste me preguntó: ¿sabe usted qué es la vida? En ese momento me acordé de todo lo que había sufrido, entonces el muchacho sin dejarme responder dijo: Bien, parece que tiene una idea ¿Tiene sentido su vida?...

29/7/10

El criador de pájaros

Autorretrato. El noctámbulo; Edvard Munch
El viento soplaba esa tarde en el viejo pueblo, era un día primaveral que se había transcurrido con normalidad y una cierta tranquilad para los habitantes de ese pueblo. Salvo en una excepción “el criador”, y es que su pájaro más ilustre, el más importante de todos, había desaparecido; se había esfumado como si el viento primaveral de una tarde, ya no tan insignificante, se lo hubiera llevado muy lejos.
La razón se presentaba como algo desconocido, es más, quizás no debiera existir tal razón, porque ya se sabe lo que se dice de estos pájaros tan legendarios, a la primera de cambio te abandonan. El problema era que para “el criador” la marcha de su pájaro más colorido, el más bello entre todas las especies, era el más importante para su actuación. Para él la actuación era lo que le sustentaba, daba sentido a su vida y la marcha del ser más importante de su actuación, y por tanto de su vida, lo había hundido por completo.
Sin más dilación se había ido, sin despedirse, sin advertir de su marcha. El mundo se había caído en pedazos para ese pobre criador que ya no esperaba un milagro, quizás porque creer era lo que menos le ayudaría en ese momento, él prefería olvidar con la botella de whisky. Borracho, “el criador” vagaba por las calles de una ciudad sin nombre, con unos habitantes desconocidos que lo miraban como si algo le reprochaban.
A la mañana siguiente poco se podía decir, se le había encontrado tirado en ese callejón ya cansado de la vida, cansado de sufrir y de esperanzarse para nada; aunque en aquel momento podría haber aparecido el pájaro al que había buscado toda la noche dándole el aliento que necesitaba para seguir viviendo pero entonces esta no sería la historia de este hombre, “el criador”.

26/7/10

Amor no deseado

Amor infundado,

amor espantado

en la lejanía donde las luces no se ven

y las miradas son de mentira.


Amor querido,

amor desesperado

donde los mundos se entrelazan

y nada de seguro tenemos.


Cómo quererte

si tú no me quieres;

cómo pasar el tiempo contigo;

si tú me odias;

¿Cómo? ¿Cómo? ¿Cómo?


Ahora el mundo se deshace en pedazos,

en pequeños trocitos

a los cuales no puedo amar ni odiar.


Cómo olvidar lo sucedido

amor funesto,

amor no correspondido.

11/7/10

¿Odio?

Ese día no me levanté porque mis hijos vinieran a despertarme, o porque mi mujer tuviera prisa para ir al trabajo, o quizás porque mi madre estuviera pasando la aspiradora un sábado de resaca, ese día no.

Fue una luz, un flexo aturdidor apuntándome a la cara o quizás un golpe en mi mandíbula casi rota y ensangrentada, yo diría que fue un poco de todo, el caso es que me desperté en un lugar mugriento y desconocido, con gente que no había visto en toda mi asquerosa vida y que posiblemente me odiaban ¿y por qué razón? No tenía la más mínima idea, incluso quizás no existiesen razones, a veces no las hay para odiar, simplemente se odia sin saber por qué, como ocurre con la mayoría de las incógnitas del mundo.

Sólo se que ellos me pedía algo que yo no tenía y que nisiquiera sabía que podía ser. A veces pensaba ¿se habrán confundido de persona? Probablemente estuviera en el momento y en el lugar incorrecto, huyendo de mi familia.

Tampoco sabría decir cuanto tiempo estuve en ese antro, si estuve horas, días, meses. ¿qué más da? Creo que al forense no le importó mucho, ni a los medios de comunicación que anunciaron mi muerte y mucho menos al presidente del gobierno. Eso en cualquier caso les importó a esas personas que estuvieron día a día conmigo, esas personas que me aguantaron hasta el último de mis días. Sólo les importaba a aquellas personas que, paradójicamente, más odiaba antes de mi muerte.

6/7/10

la ciega amistad

Llevaba varios días encerrado en su cuarto, sin salir. No quería nada con nadie, y si ya era un chico un tanto callado y tímido, ahora de su boca no podía sacar ni una sola palabra. El mundo para él se reducía a estar encerrado en su habitación leyendo libros sin parar, ninguna actividad estaba en su lista de tareas tan solo devorar y devorar libros de Shakespeare, O. Wilde, etc e incluso se atrevía con el ensayo filosófico, un ser que aparentemente no parecía tener estudios. Yo no comprendía como podía estar tanto tiempo sumergido en el mundo de los libros, yo apenas había leído un par en mi vida. En cambio él parecía nutrirse con esos libros, parecían su alimento, lo que le sustentaba, lo único que le sostenía en este mundo lleno de sufrimiento.

Con esta situación, decidí ayudarle por el simple hecho de que debía al menos tener una vida social donde pudiera relacionarse y hacer amigos, pero cada vez que salíamos se paraba delante de las tiendas de libros a mirarlos desde el escaparate, la gente nos miraba por el barrio como si estuviéramos locos, imaginaos él parado en el escaparate y yo tirando de su cabeza. Esto resultaba ya un tanto enfermizo y a mí, sinceramente, me preocupaba bastante era mi amigo y no quería perderlo, debía de olvidarse por un tiempo de los libros.

Mi única solución tras una semana de deliberación fue llevarlo al médico a ver si podía poner solución a esta situación. A las ocho y media de la mañana me planté en la consulta del médico, ambos íbamos trajeados para causar una buena impresión al doctor. Pero nada más entrar por la puerta de la consulta y sin que yo dijera nada, el doctor me pregunto: ¿qué hace usted aquí? Yo simplemente dije: vengo a la consulta. Todo esto me parecía muy extraño porque ¿a qué venía esa pregunta? ¿Acaso conocía al doctor? No lo parecía. Tras mi respuesta el doctor me miro con cara un tanto asustada, conocía ese tipo de expresión, porque era exactamente la misma que ponían los vecinos de nuestro barrio. Así detenidamente, y obviando la expresión del médico, le conté el problema de mi amigo. Al acabar un silencio incomodo se apoderó de la habitación, yo no sabía qué hacer, me esperaba lo peor, pero ante todo lo que más me incomodaba era el silencio; así que le dije al doctor que dijera algo, a lo que este respondió con: ¿todo eso es cierto? Yo no sabía que responder, estaba muy nervioso, el médico me miraba con cara desalentadora, pero finalmente un tímido sí salió de mi boca. El médico agitaba la cabeza de un lado a otro, nada bueno podía esperar, así mi pregunta: ¿es grave doctor? A lo que él respondió: muy grave, ¿no se da cuenta que el que dice ser su amigo es una cabra? En ese mismo instante reflexioné y recordé todo lo que había pasado con los libros, miré a mi izquierda, y sí, me di cuenta que mi amigo era una cabra, ahora lo entendía todo.

31/5/10

Porque todo es igual y tú lo sabes (Luis Rosales)

has llegado a tu casa y has cerrado la puerta
con aquel mismo gesto con que se tira un día,
con que se quita la hoja atrasada al calendario
cuando todo es igual y tú lo sabes.
Has llegado a tu casa,
y, al entrar,
has sentido la extrañeza de tus pasos
que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras,
y encendiste la luz, para volver a comprobar
que todas las cosas están exactamente colocadas, como estarán dentro de un año,
y después,
te has bañado, respetuosa y tristemente, lo mismo que un suicida,
y has mirado tus libros como miran los árboles sus hojas,
y te has sentido solo,
humanamente solo,
definitivamente solo porque todo es igual y tú lo sabes.

25/5/10

Madame Récamier (Jacques-Louis David) y Madame Récamier de David (Magritte)








Baruch Spinoza (Tratado teológico - político)

"No están, pues, más obligados a vivir según las leyes de la mente sana, que lo está el gato a vivir según las leyes de la naturaleza del león. Por consiguiente, todo cuanto un hombre, considerado bajo el solo imperio de la naturaleza, estime que es útil, ya le guié la sana razón, ya el ímpetu de la pasión, tiene el máximo derecho de desearlo y le es lícito apoderarse de ello de cualquier forma, ya sea por la fuerza, el engaño, las súplicas o el medio que le resulte más fácil; y puede, por tanto, tener por enemigo a quien intente impedirle que satisfaga su deseo"

18/5/10

Peter Sloterdijk (Normas para el parque humano)

"Con la tesis del hombre como criador del hombre estalla por los aires el horizonte humanista, en tanto que el humanismo no puede ni le es lícito pensar nunca más allá de la pregunta por la domesticación y la educación: el humanista deja primero que le den al hombre para después aplicarle sus métodos domesticadores, adiestradores, educadores, convencido como está de la necesaria relación entre leer, estar sentado y apaciguarse."

3/5/10

Viaje al centro de mi mente


Esa noche decidí conectarme de nuevo a ese enorme ordenador. Por así decirlo, este aparato hacía feliz a millones de personas creando una vida nueva y totalmente paralela a la real.

Ya la mayoría de las actividades humanas se hacía en este mundo, la vida real no tenía nada que aportar al hombre moderno, ésta era asquerosamente sucia y denigrante.

Ahora gracias a la ciencia podríamos olvidar todos nuestros males y ser verdaderamente felices. Realmente pienso: la cantidad de gente que daría algo por vivir en el siglo XXII. Todos estos hombres sabedores de todo y buscadores de la felicidad, aún sabiendo su imposible adquisición; podrían encontrarla ahora pensando y pidiendo en voz alta lo que uno quisiera o simplemente cargando tu última vida jugada.

No había problemas con los recursos naturales, por tanto, todo lo apetecible en ese lugar era posible, nadie pasaba hambre y sobre todo nunca se acabarían los recursos ya que era comida virtualmente inagotable.

Así todos los grandes problemas de la humanidad se habían solucionado, ya no había nada incorrecto, nada ilegal y mucho menos nada indeseable. La felicidad se había alcanzado y con ella todo tipo de estudio o formación era innecesaria, pocos eran los que leían un libro por placer, simplemente uno programaba lo que quería ser en la vida, como quería ser y con quien quería rodearse, es decir, todo se elegía de antemano.

Era el mundo perfecto, ideal, el que todos alguna vez soñamos.

Y precisamente, así era. Me levanté de la cama corriendo porque la nausea que me había provocado esta horrible pesadilla me asqueaba por completo. Arrodillado frente al inodoro me encontré vomitando y pensando tras esto: ¡que maravillosa es esta vida!

19/4/10

Los sueños, sueños son


Jean-Antoine Houdon, "El Morfeo"

Tras varios días de la muerte de su mujer, Morfeo se decidía a acostarse para al menos intentar olvidar por unas horas ese terrible accidente que le angustiaba y le mataba de dolor.

Al despertar ya por la mañana, el día presentaba un sol radiante y Morfeo no parecía encontrarse demasiado mal, aunque ahora era consciente que debía seguir con su rutinaria vida sin su mujer. Varias horas habían pasado desde su tranquilo despertar, el tiempo se había ido entre pensamiento y pensamiento contemplando la posibilidad de volver a ver a su esposa, en ese momento ella interrumpió su pensamiento con un cálido y amable: buenos días, cariño.

Él asombrado por lo acontecido se froto los ojos para poder enfocar mejor la vista, ya que no era la primera vez que su visión le engañaba confundiendo a su mujer con la criada. Pero estaba en lo cierto, su mujer estaba ahí, como la misma mañana de su accidente, con ese camisón azul de encajes en los bordes y con su pelo castaño recogido.

En ese instante, Morfeo medio sollozando se levanto para abrazar a su esposa y decirle lo mucho que la quería, entonces ella exclamo ¡que pasa cariño! En ese momento Morfeo se dio cuenta que todo era un sueño y debía despertarse para no seguir sufriendo, debía despertar para no ver a su mujer, para poder superar su perdida.

Seguidamente y sin pensarlo, se dirigió al balcón, tras él su esposa preguntado por su repentina reacción, en un tono cada vez más elevado. Mientras tanto Morfeo ya se encontraba subido a la barandilla del balcón dispuesto a despertarse de ese dulce sueño, diciendo así sus últimas palabras: necesito despertar ¡tú no eres real! A lo que su mujer llorando dijo: Morfeo, si soy real, no digas tonterías, baja de ahí. Pero Morfeo echando una pequeña mirada hacia atrás y sin contestar se lanzó al vacío para despertar. Aunque desgraciadamente para Morfeo eso no era un sueño, sino la vida real. Tras eso la negra eternidad.

18/4/10

El placer de Arturo II

Transcurrieron varias semanas para que saliera de mi acogedora casa, ya que ese acontecimiento sucedido en el faro me había hecho sumergirme en lo más profundo de mi ser. Ahora me había aficionado a la música, cosa que con anterioridad a ese acontecimiento no recuerdo que hubiera escuchado composición musical alguna. No podía dejar de escuchar, se me planteaba como una necesidad, ulterior, pero al fin y al cabo una necesidad.

Me encontraba sentado en mi gran sillón de tela verde, un tanto viejo y descosido pero verdaderamente más cómodo que cualquier otro sillón que pudiera comprar, con una copa de whisky holandés en la mano, escuchando a Tchaikovsky. Experimentaba una enorme sensación, la paz inundaba mi alma intranquila, me sentía un hombre realizado, hecho por completo, parecía haber encontrado mi camino para llegar a la felicidad. En ese instante cerré los ojos y tras eso una avalancha de recuerdos se aparecía como fantasmas. Ya no estaba sentado en mi sillón verde escuchando música, ahora estaba en la casa de mis padres; Al fondo de la habitación veía a un niño pequeño y junto a él, su padre, gritándole y diciéndole como debía ser. Ya casi no me acordaba de este pequeño recuerdo, casi me había olvidado de cómo era mi padre, ese gran pintor que intentaba llevarme por el recto camino, que intentaba convencerme a gritos de que lo que él hacía era lo único verdadero en este mundo, lo único bueno.

Ese día no pude pegar ojo en toda la noche pensando en todos los acontecimientos pasados y en las repercusiones de estos. Realmente ese hecho me había suscitado a pensar sobre preguntas que jamás me había rondado la cabeza. Parecía como si el hecho de matar a una persona hubiera inspirado en mí una especie de sensibilidad que antaño no tenía. Sentíame por entonces una tanto descolocado, ya que era incapaz de reconocerme a mí mismo ¿había cambiado realmente? o es que ahora, tras tanto años, había descubierto la naturaleza de mi ser ¿Estaba cerca de aquello a lo que mi padre consideraba como bueno? Una nebulosa parecía recoger todos estos pensamientos que me tenía en vilo; Había entrado en una encrucijada que debía resolver.

13/4/10

Asentimiento

¡Ah! Dichosa eres tú,
que me llevas por donde quieres
me traes, me hieres;
no preguntas pero tampoco respondes.

Sufrir me haces sin condición
¿Por qué esa crueldad?
¿Acaso nací para sufrir?
Quizás sí, quizás no.

Ahora mis tabiques se caen en pedazos,
poco a poco, litigando;
a pequeños martillazos
necesarios e insistentes.

Tú no ruegas perdón,
daño haces para dar cuentas de tu posado,
escondida tras las esquinas,
esperando a un error aclamado.

Siempre estuviste ahí,
agarrada a un clavo hirviendo,
atada a los seres insignificantes,
sufridores por miedo y espanto.

Así, quizás sufrir no se elija,
quizás vivir tampoco
solo quiero decirte,
que tú, amor, a pesar de todo
eres lo único que tengo.

5/4/10

Versos tristes I (Rubén Darío)

Ya viste, corazón, que por incauto
en materias de amor,
has sufrido tremendos descalabros.
En fin, ¡sea por Dios!,
no escarmentaste en la cabeza ajena,
y por eso es que hoy,
recibes entre penas y amarguras
una sabia lección.
¡Ah, muy cara se compra la experiencia!
¿No es verdad, corazón?

25/3/10

El sentido: "La última noche de Boris Grushenko" (Woody Allen)

¿Tiene la vida sentido o simplemente vagamos como almas perdidas en un laberinto sin salida, donde lo único que tenemos seguro es la muerte? ¿Verdaderamente buscamos un sentido existente o es simplemente una parafernalia, un adorno, un invento para poder así a agarrarnos a algo?. Realmente no lo sé, lo único que tengo seguro es que me encuentro sumergido en las aguas buscando el tesoro que me corresponde donde el sentido no es el tesoro sino más bien las búsqueda de éste, porque buscar el sentido de mi existencia es ya dirigirme hacia algún lugar, es mirar con el catalejo sabiendo ya donde está la tierra.

Por lo tanto el sentido es en tanto en cuanto yo como ser me limito, me marco, aspiro a algo. Así la cuestión no está en llegar al final del laberinto sino en ser consciente de que estas dentro de él. Ese es el único sentido que tenemos, la búsqueda de éste.

Con esto no espero decir cuál es el sentido de la vida, simplemente intentar aclarar, solo un poquito y solo a quien se preste, un camino un tanto oscuro y tortuoso; Por este motivo también acuño el video que pondrá a más de uno contento.

Los ojos que no te dejan ver


Camino de rosas me dijiste una vez,
eso es la vida,
dualidad incrustada en ella:
esto es belleza y espinas.

¿Porque nos duele tanto aceptar el sufrimiento?
Si este no es más que una condición de este existir hiriente;
tú, amigo mío
¿Eres consciente de ello?

Dolor y placer más que ligados,
ahora son solo uno, no te extrañe pensar eso;
pero hay otra cosa,
que ambos son lo único seguro.

18/3/10

Ende der...

Esa mañana el sol salió por fin,
las nubes se apartaban
como súbditos ante su rey,
los pajarillos canturreaban,
alzaban el piar yéndose su vida en ello.

Tras lo barrotes de mi ventana
contemplaba yo, la nueva estación,
que tras mese invernares
entraba en mi casa.

En ese momento me di cuenta,
que el final había llegado,
toda mi alma se entristeció,
no podía superar eso,
¡cómo un final! sin condición.

Estremecido yo, no podía observar
la estación actual,
solo me interrumpía mi fijamiento
por esa palabra,
el final.

Así, tras varios sollozos
una tiniebla me acogía entre sus brazos
dandome cariño.

Cuenta entonces me dí,
que por eso mismo sufría,
por no aceptar una condición
de la vida.

El final había llegado,
pero con ello algo nuevo,
algo distinto se denotaba
en lo más profundo de mi interior.

Una ilusión, un sentimiento
¿el cambio quizás? No,
¡la muerte! ante mis ojos,
había llegado a atemorizar(me).

Tras eso solo había luz,
algo nuevo ha llegado
la primavera, nueva estación,
asesina del invierno.

¿Moriría más tarde la primavera?
Sí, seguro estoy de eso
pero mientras dure,
los pajaros seguirán piando,
y yo tras mi ventana, contemplando,
estaré.

17/3/10

Recuerdos

(Noche en Saint-Cloud; Edvard Munch)

Recuerdos que no valen nada,
presentes en mi mente;
pronto el sol se oculta
y con él, llega el frío de la noche.

Mi cama helada,
sin presencia ninguna,
un objeto frío,
pero es lo único que tengo.

Ya la noche ha llegado,
mi desesperación
de otro día ha pasado;
realmente me encuentro ahogado.

Algo que pudo ser y no fue,
recuerdos que me sumergen en un mundo mejor,
donde yo puedo disfrutar de ese don
¡la vida!

Es tarde para todo,
el tiempo hizo su función,
ya viejo y demacrado por la vida estoy,
vida que será deseosa,
pero que a mí sufrimiento no me ha quitado.

¿Algo que pensar? Nada,
ya estoy cansado de tanta vida
y sus maltratos.

Como hoja que se lleva el viento,
así me iré de este mundo,
sin que nadie en falta pueda echarme;
ni un minuto, ni un suspiro me queda,
porque verdaderamente mucho tiempo he perdido.

Distraido con otros placeres,
estos me alejaron de ti,
siento mucho cariño, el no haberte querido
como me quisiste a mí.

9/3/10

El placer de Arturo

Ese día encontrabame caminado observando el paisaje que el sol mañanero me permitía observar, era algo fuerte, pero pensé que no debería de molestarme ya que estaba acostumbrado a que esta esfera candente, presente cada mañana en la cantina, iluminara mi rostro. Pero a pesar de todo, me parecía deshabituado a este sol, se mostraba distinto, más deslumbrador de lo esperado por mi frente que chorreaba de sudor. Yo continuaba andando, ya cerca del antiguo faro, por el acantilado. Pero el día se me había presentado un tanto extraño, el paseo se me había hecho eterno, tedioso y aburrido; no sé si se debía a ese circulo brillante clavado en el cielo que estaba calentando mi cabeza, pero el caso es que tenía un mal presentimiento, como si una fuerza superior me estuviera advirtiendo de algo.

Perecía medio día cundo finalmente llegué al faro, rápidamente y sin pensarlo busqué una sombra para que el calor procedente del sol no me deshidratara, verdaderamente los rayos iluminaban mi cuerpo con una gran intensidad; mi boca estaba seca y pastosa, la comisura de mis labios se encontraba pegajosa, casi no podía abrirla y el sudor me tenía empapada la camiseta donde ya apenas se podia distinguir su color original debido a las manchas de sudor que se encontraba en ella. Rápidamente me dispuse a buscar un sitio donde sentarme y contemplar el bello mar que esa mañana brillaba más que nunca, estaba especialmente esplendido. Tanteé algunas rocas, pero finalmente encontré el sitio perfecto, en ese momento estaba verdaderamente sereno, incluso sopló un poco de viento que aireó mi pelo sudoroso; por un instante la paz me poseyó, se hizo mía, todo estaba en silencio y yo solo pensaba en retener este momento pocas veces presente en mi vida, la calma se me había representado por primera vez a través de la naturaleza, de repente un sonido estruendoso interrumpió mi tranquilidad, había sido un sonido pesado pero efímero, parecía un disparo. Pero ¿de dónde venía?, un segundo disparo volvió a sonar, dejándome deducir que éstos venían de dentro de ese antiguo faro.

Ahora era el miedo el que se había adentrado en mi. Me acerqué a la puerta del faro, estaba pintada de color rojo aunque se encontraba un tanto desgastada por el paso del tiempo. Empujé la puerta encajada abriéndola de un solo golpe, pero eso hizo que no pudiera observar bien ya que el sol interrumpió mi visión, me cegó completamente, la luz entraba por una pequeña ventana situada frente la puerta; poco a poco fui recuperando la vista, debido a mi ansiedad por encontrar algo que me indicara lo que había sucedido. No parecía que allí viviera nadie, mi mirada tanteó la habitación hasta que encontré lo que buscaba, nos manchas negras al fondo de la habitación. En ese momento ajuste mi vista para ver algo mejor, era un hombre arrodillado en el fondo de la habitación ensangrentado por todas partes y unos metros delante suya, en el suelo, una niña sobre un enorme charco de sangre. El hombre no parecía tener ninguna herida, aunque su rostro me inspiraba dolor, quizás una herida más profunda; y la niña que debía rondar los siete años estaba muerta.

Así, bajo el silencio de la muerte, el hombre mostró la pistola y la tiro hacía mí deslizándose unos metros y dejando tras ella un camino de sangre. Tras eso el hombre me miro a los ojos fijamente, era la cara de un hombre asustado, confesando que él había sido el asesino de la muchacha, produciendo estas palabras en él un gran malestar reflejado en su cara.

Por el momento sentí un gran dolor, como si me hubieran atravesado con una enorme estaca y a su vez la hubieran retorcido una vez dentro de mi corazón, era un dolor horrible, impronunciable. Por un instante note como la sangre corría por mis venas, ¡estaba vivo! Entonces cogí la pistola y disparé contra ese hombre, bala a bala, lentamente y sin dejar ninguna, ví como impactaban en el cuerpo de ese pobre hombre, desgraciado, incapaz de asumir esa acción. En ese instante me di cuenta de lo que había hecho, mi euforia no me dejó reflexionar y con esto no puede hacer otro cosa nada más que correr para marcharme de ese lugar y mientras corría, pensaba en el placer que me había producido matar.

Arthur Schopenhauer (Los dos problemas fundamentales de la ética)

"El móvil principal y básico en el hombre como en el animal es el egoísmo, es decir, el impulso a la existencia y al bienestar"

3/3/10

Negro amorio

La sentencia todavía sin marcar,
desafloja su nudo angustioso;
no saber qué camino atajar,
prisionero estoy del amor tramposo.

¡Oh, amada mía!
Que de engaños, mentiras y calumnias,
ahogan mi amorío;
que ya sin lira ni laúd,
entorpecen mi existencia.

Nada hay que valga la pena,
porque tus llantos mentirosos,
solo al bufón conmueven.

Maldita belleza cautivadora,
tú entraste en mi,
y yo ahora te destierro;
por eso no puedo más que gritar al cielo.

Furioso,
la ira me corrompe por no aprender de la vida,
demasiado tarde me di cuenta,
ya solo me espera la cárcel.

Muerte y destrucción yo vi,
provocado por el camino del amor;
pobre aquel que se engañe,
pensando que esto le conduce a la salvación.

1/3/10

¡Vida! Eso eres tú

Me llenas de llanto;
me llenas de amor, odio y pasión;
espanto me produce el no estar contigo,
por eso vida eres tú.

Eres mi sed y mi hambre,
eres mi sueño y mi vigilia,
no puedo estar sin mi flor espinosa
¡eso no es vida!

Como hoja en blanco apareciste en mi vida
llena de bondad y dulzura, ahora corrompida;
ya nada puedo hacer por ti,
todo se ha desvanecido como fantasma en la noche.

No tengo nada que decirte,
los pétalos han caído,
el invierno ha llegado y con ella mi desesperación,
porque ahora sé que marchita se encuentra tu flor
en la cumbre de la vida.

26/1/10

La llave de la interpretación

El mundo ha vuelto a sumergirse en otro cambio importante y es que desde la visión gadameriana, el mundo parece cambiar antes nuestros ojos. Ahora le toca a la interpretación, donde muchos años ha permanecido la opinión dogmática, en la que no hay libre interpretación, esta está cerrada con llave por el monstruo de la originalidad, entendida aquí como lo originado desde inicio, la verdad de esa interpretación. Así, el mundo presentado ante la obra tiene un significado estancado y propiamente suyo, donde ese significado es obviamente lo que quiso decir el propio autor.

Pero he de decir, que esta visión propia de la obra es escasa y al mismo tiempo innecesaria. Ya que nos es imposible saber mediante el texto cual es la verdadera interpretación de este, presentándose como una verdad dogmatica e inamovible. Por tanto, este es el caso de muchos autores en los que quizás su verdadero pensamiento no pueda mostrarse completamente en su obra, este es el caso de Descartes, en el que por ejemplo en la primera meditación nos habla de una idea de Dios presente en su cabeza, cosa que la presenta ahí, sin ningún tipo de argumentación ni explicación. Por tanto, nunca sabremos si realmente Descartes escribía eso para contentar a los jesuitas o porque realmente lo pensaba. Por eso es casi imposible saber la verdad propia de los textos, ya que para ellos tendríamos que haber vivido con el propio autor, y es por esto mismo por lo que no podemos afirmar una interpretación como una verdad dogmatica y además original del texto.

Con todo esto presente, aparece Gadamer para presentarnos una hermenéutica distinta, una nueva forma de ver las cosas. La obra ahora está viva, y su significado va transcurriendo a la largo de la historia, la obra ya no tiene un significado en el allí, sino en el aquí. Antes era el autor el que tenía el don de la palabra, ahora son los observadores, los intérpretes en cantidad y distinción, los que son capaces de llegar no ha uno, sino a varias interpretaciones. Por tanto, ahora cada ser tiene una llave capaz de interpretar, de ir abriendo las puertas del conocimiento, de aportar algo a la definición de esa obra que está ahí, sin un significado propio y que necesita ser moldeada, necesitan que jueguen con ella.

La obra ahora es como un tren que deja huella por donde pasa, que no se queda quieta, va siguiendo los raíles de los cuales no puede salir, estos raíles son la línea de la interpretación, donde está montada la obra y sobre la cual los pasajeros se suben a ella para llegar a una nueva estación, a una nueva interpretación, propia de esos pasajeros que la observan con detenimiento, pero siempre guiada y marcada por los raíles. Y es que la interpretación da cabida al surgimiento de los nuevos significados de las obras, pero también hay que ser consciente que no todos estamos preparados para interpretar, no todos somos lo suficientemente maduros para viajar en tren.

Falsacionismo y apertura de mundo

Podemos decir que Popper fue una de las claves del mundo científico, ya que este permitió una nueva abertura al mundo que conocíamos, encontró un resquicio por donde ensanchar el mundo, fue capaz de adentrarnos en una nueva posición en la que ahora contemplamos, a modo orteguiano, nuevas figuras y formas de ese paisaje. Popper y su falsacionismo le dieron la vuelta al mundo, han sido capaces de amedrentar a la ciencia haciéndola sentir como una más y no como aquella elegida para conocerlo todo.

El falsacionismo ha sido capaz de reducir a la ciencia para que el mundo pueda abrirse aún más. La ciencia se ha quedado no en la verificación de las cosas o de las propias teorías, sino más bien en la negación de estas que a su vez han sido apartadas por otras nuevas, es decir, somos incapaces de verificar una teoría, pero si somos capaces de rechazarla. Esto nos hace pensar que tener una teoría que nos sea útil, no implica directamente que se acerque más o menos a lo que de verdad hay ahí, sino que más bien que se nos presenta como una ayuda que al mismo tiempo nos encierra entre sus paredes y no nos deja ver más allá de lo que se nos presentan en las teorías.

Por tanto, el mundo fenomenológico se ha abierto derepente para dar cabida a otra interpretación, a otra forma de ver las cosas, un ejemplo clave aquí lo encontramos en la medicina, mucha gente a expensas de saber si la medicina es verdadera o no, recurre a la homeopatía. Esto que se produce por diversos motivos nos hace ver que la ciencia ya no impera y domina la mente humana, ahora existe la posibilidad de otra cosa, ahora hay otro camino.
Por eso mismo Popper nos ha abierto los ojos, nos ha hecho ver como la ciencia no es ya esa fuente de conocimiento irrefutable, permanente y válido para todo. Ahora el mundo es más susceptible, en el sentido positivo, ahora puede ser cualquier cosa, donde entendemos esto como una apertura en la que no nos es menos aquel que se dirige a la homeopatía por ser homeopatía, sino que tanto la medicina como la homeopatía, nos dan un conocimiento distintos de las cosas, nos muestra otra forma de observar el paisaje que tenemos delante, nos da la posibilidad de elegir entre dos y no se nos impone nada.

Así que, teniendo en cuenta que Popper no quiso quitarle tanto protagonismo a la ciencia, hemos de pensar que es meritoria su teoría falsacionista, capaz de darnos más posibilidades y también, porque no decirlo, más marguen de error y por tanto, una libertad inmensamente infinita, dotándonos de todo lo que se nos presente no solo de forma clara y distinta, sino de todo lo posible, para poder llegar a manejar más utensilios y material.

9/1/10

"De lo que no se puede hablar, mejor es callarse" (Ludwig Wittgenstein)

Ante esta última frase del Tractatus de Wittgenstein, se me han venido muchas cosas a la cabeza, algunas de ellas se fueron como estrella fugaz que pasa por el cielo, otras todavía se arrastran en mi cabeza como un vil gusano, que merodea por mi pensamiento y pone en duda algunas cosas que ya creía asentadas y bien fundadas. Así me he dado cuenta que Wittgenstein nos da a entender que si hay algo de lo que no se puede hablar, es porque hay un límite, algo que existe y que está ahí, pero que el ser humano es incapaz de captar, es decir, con esto estaríamos hablando de la llamada por Kant la “cosa en sí”; la única diferencia es que Wittgenstein cree que este límite se encuentra en cualquier sensación o sentimiento no captado por los sentidos, así reduce al máximo el terreno del conocimiento, ya que si solo lo que se puede conocer y por tanto transmitir por el lenguaje es lo que podemos captar por los sentidos, ¿Dónde queda el amor y otros sentimientos que están fuera de eso? ¿Acaso no podemos expresar eso? Para Wittgenstein o por lo menos en su primera etapa, esto mismo es lo místico, eso que no puede expresarse. Para él entonces el cuadro del “Guernica” es una obra sin sentido, donde no se expresa nada, está vacío, porque del odio nada puede decirse.
Por tanto, hemos vuelto a reducir el marco de la experiencia, hemos vuelto a caer en la trampa, hemos sido víctimas de otro engaño. El mundo se resiente tras esto, el arte ya no puede transmitir amor, ni odio, ni miedo porque esas sensaciones son inexpresables. El lenguaje solo puede transmitir verdades objetivas, solo puede dar a realidades comunes a todos. El mundo de la expresión no está hecho para el amor, que es amorfo, deviene, es incoloro y parece que tampoco se toca.
Todos esos sentimientos y expresiones no puede ser conocimiento de verdad, y mucho menos objetivo. El mundo debe asentarse en la base de la ciencia porque es la única que no se tambalea, es la única que resiste a los golpes, lo demás es subjetivo y de ello no puede sacarse un conocimiento verdadero. Por tanto, esto mismo es lo que ha conseguido que el mundo se resienta, la obsesión de buscar un camino seguro, que no tenga altibajos, que se nos presente uniforme, rectilíneo, eso mismo es lo que nos ha conducido a la antítesis de lo que buscamos. Así es como multitud de cosas se han rechazado, se han perseguido y se han aniquilado. Pensar que todo lo que no está en tu marco es algo que no tiene sentido, es algo que viene desde hace muchos siglos y que parece ser un pensamiento muy afincado en el ser del hombre.
Por tanto, después de lo dicho, quizás no sea del todo cierto lo que se dice en esa frase, quizás si sea necesario expresar sea lo que sea y no sucumbir al encanto de la ciencia represora.

7/1/10

EXISTENCIA O EXPERIENCIA

En principio todo se presente muy fácil, cuando se nos plantea la oportunidad de expresar que es un caballo, ya que en algunos casos con alzar el dedo índice y apuntar todo está más que comprendido, en otra ocasión con una descripción basta para por lo menos orientarnos por el camino en el que el locutor quiere que estemos; así, esto que parece tan simple y banal no se nos presenta de esta manera cuando un niño se nos acerca para qué le expliquemos que es un “unicornio” o cualquier otro ser con falta de presencia en el mundo en el que existimos. Aquí ya no podemos señalar como en el caso del caballo, solo nos sirve la descripción un tanto audaz por nuestra parte, aunque, por otro lado no tan desencaminada.
Pero mi pregunta ante esto, ¿Cómo podemos saber si estamos en lo cierto, con respecto a la descripción del unicornio?, y no solo eso sino también ¿Cómo podemos situarnos en el mismo plano con respecto al caballo? Pues bien, sabemos que estamos en lo cierto porque nuestra visión nos lo muestra, tanto en un caso como en otro, nosotros vemos ese fenómeno que se produce, que se mueve, que corre por las praderas y que se alimenta para sobrevivir. Así y solo así sabemos que es un caballo y que es un unicornio. La gran diferencia es que el caballo está dotado de existencia, cosa que Husserl hubiera rechazado en un momento, por tanto ahora nos situaremos en otro plano, donde el caballo no es más caballo por existir en el mundo y el unicornio no es menos unicornio por no existir. Esto es lo llamado por Husserl la “epokhé”, que consiste en poner entre paréntesis la realidad, no dándole mayor importancia al caballo que al unicornio.
Así, nos adentramos en un mundo mucho más extenso, donde las formas de expresión son validas no por su habilidad para plasmar el mundo real, sino por presentar otras alternativas válidas para el desarrollo de la experiencia humana. Esto nos hace ver, que mientras la realidad era empobrecedora, aquí es todo lo contrario, cada segundo se dilata más, cada obra de arte, cada frase de Don Quijote o cada ser mitológico presente en nuestras vidas, es una cascada de experiencia que cae sobre nosotros empapándonos de toda vivencia.
Todo esto que en principio parece algo impensable, no lo es tanto, cuando tomas a Doria Gray, Gregorio Samsa o Pascual Duarte como personas que han vivido sus experiencia y alguien te las cuenta, porque simplemente el lector como espectador no para a pensarse que eso es irreal e impensable, simplemente capta y experimenta sentimientos que quizás nunca experimentará en el mundo como realidad, ya que este mundo oscuro y cerrado no deja paso a esto, que lo valora todo como hechos llenos de existencia o no existencia. Nuestro mundo cotidiano para Husserl se plantea desde un psicologismo, donde todo merece la pena por su existencia. Por tanto, ¡demos paso a la realidad, dejemos atrás toda la literatura, todo el arte y pasemos a experimentar realidades que es lo que realmente importa!
O ¿no?, y si nos olvidamos de lo real y nos centramos en lo verdaderamente importante, las experiencias vividas, centrándonos así en todos los fenómenos sin caer en el prejuicio de la existencia.

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